El todo por el todo
El próximo miércoles el Senado de la República tendrá, al elegir al nuevo magistrado de la Corte Constitucional, una de las mayores responsabilidades a que se haya enfrentado en su historia. Conoce el país de tiempo atrás mi preocupación sobre este tema y las gravísimas consecuencias que pudieran derivarse de entregar el control de esta corporación a Petro y sus aliados. Todo puede ocurrir, desde la modificación del calendario electoral hasta la vulneración de nuestro régimen democrático.
El primero en saber esto es el propio Gobierno. No de otra manera se explica la activación de la aplanadora que el ministro del Interior, secundado por sus colegas de gabinete, ha puesto en marcha. Ellos saben que aquí se la juegan toda y no están dispuestos a ceder el más mínimo espacio.
La coalición del Gobierno se ha puesto a punto y se han afinado todos los apoyos de los partidos que han garantizado hasta ahora la gobernabilidad de Petro, en especial ‘la U’, bajo la dirección del señor Álex Vega y algunos senadores liberales y conservadores que han desatendido las instrucciones de sus directorios. De los ‘verdes’ poco podemos esperar, pero el voto consciente de algunos de ellos podría hacer la diferencia. El país tendrá que tomar muy atenta nota de aquellos que en este crucial momento privilegiaron sus intereses personales, económicos y burocráticos. Me temo que a estos padres y madres de la patria nada les importa. Todo se vende y todo se compra.
De darse la elección de la doctora Balanta Medina, se le asegurará a Petro una holgada mayoría en la Corte. La recién elegida se sumaría a los magistrados Vladimir Fernández y Héctor Carvajal, ternados ambos por Petro y cuyas actuaciones ya han confirmado que su jefe no se equivocó al escogerlos. Recordemos, además, que la elección del doctor Polo se produjo con el apoyo total del Gobierno, después de una reunión con Petro en la que desdijo de su trayectoria como magistrado auxiliar de los doctores Guerrero y Linares y donde comprometió, muy a mi pesar, su independencia.
Hasta aquí vamos con 4 firmes de 9. Pero advierto que, de tiempo atrás, hemos visto al doctor Juan Carlos Cortés y a la doctora Natalia Ángel con posiciones muy cercanas a la Casa de Nariño. O ¿cómo entender la demora en resolver tantos temas pendientes y delicados en esta corporación?, o ¿el silencio ante el incumplimiento de fallos proferidos? O fallos en que aun advirtiendo la inconstitucionalidad de la norma acusada se dan plazos para subsanar lo insubsanable. Y contemplar impasibles cómo al Gobierno ninguna decisión judicial le importa, todo lo desatiende por cuenta seguramente de que no hay ni una sola conminación, ni reclamo siquiera. ¿Qué actitud es esta? Algo nunca visto.
Con la elección de la Dra. Balanta podríamos estar frente a una clarísima mayoría de 6 contra 3 que le aseguraría a Petro el control de esta alta corte por los próximos 5 a 6 años.
Esta semana tuve la oportunidad de expresarles estas preocupaciones a varios dirigentes políticos. Aproveché también para decirles que no haré parte de ninguna alianza ni coalición con quienes han coadyuvado con tanto entusiasmo a la expedición de leyes que tanto daño le han hecho al país y han garantizado la mal llamada gobernabilidad de Petro.
Me resisto a colaborar o a hacer parte de cualquier acuerdo en el que estén vinculados quienes han cabalgado en la mermelada dispersada por Petro y han sido protagonistas del más gigantesco y vergonzoso saqueo del Estado colombiano. El país los conoce, sabemos bien quiénes son y cómo procedieron, qué los motivó y quién los auspició.
Y hoy, varios de ellos en este debate pretenden hacer caso omiso de lo ocurrido y lavarse las caras impunemente mimetizándose en distintas coaliciones. Alguna consecuencia ha de haber para estos sinvergüenzas que se han usufructuado y han ocasionado tanto mal, pretendiendo ahora hacer borrón y cuenta nueva, con sus organizaciones políticas y arcas personales bien nutridas.
Pronostico que veremos un foto ‘finish’ el miércoles, en donde cualquier cosa puede ocurrir en la definición de esta crucial elección, igual a lo sucedido, como recordarán, con la doctora Dangond, que terminó derrotada muy a nuestro pesar, por tan solo un voto.
Me resisto a creer que una vez más Petro se saldrá con la suya. De ser así, créanme, todo quedará en riesgo: nuestra Constitución, nuestra democracia y el país que conocemos.