Lo de Petro no es construir, es derrumbar. Cumplió su palabra con el "shu, shu, shu" y entrega un sistema de salud en cuidados intensivos. Un villano no puede convertirse en héroe cuando gobierna desde el desconocimiento y el resentimiento. Hoy la salud agoniza por su pésima
Petro no se cansa de mentir. Eso por supuesto desdice de su condición humana. No le importa, sabe que su progresismo lumpen todo se lo aplaude. Varias sentencias judiciales le han ordenado no difamar ni calumniar a Enrique Vargas Lleras.
La realidad es que el petrismo se robó